
De 2 horas al día a menos de 15 minutos.
Antes de cada servicio, el equipo dedicaba tiempo a revisar reservas, buscar alergias y preparar comandas manualmente desde el ordenador. Creamos una automatización que conecta el sistema de reservas con una interfaz diseñada para la operativa diaria del restaurante. La información llega organizada, las comandas se generan automáticamente y el flujo de cocina sigue funcionando exactamente igual que antes. Una solución práctica para un problema real: menos trabajo administrativo y más tiempo para atender a los clientes.
